IDEAS FUERZA y CONCEPTOS BASICOS
LOS MOSQUITOS DEL SISTEMA
QUE NO TENGO ESTRUCTURA, QUE NO TENGO CON QUE LLEGAR...
NOS PONDREMOS LA CAMISETA MAS GRANDE
¿ANIMAL DEPREDADOR O AGRICULTOR LABORIOSO?
¿EMPLEO O TRABAJO?
LOS MOSQUITOS DEL SISTEMA
Los mosquitos son animales de la naturaleza.
Hacen aquello para lo cual nacieron: viven de los otros, chupando su sangre.
Cuando aparecen en nuestras vidas tratamos de evitarlos.
Si son pocos es fácil eliminarlos.
Si son muchos tratamos de protegernos.
Para protegernos algunos nos escondemos dentro de nuestras casas con alambre tejido en puertas y ventanas.
Otros tratan de convivir con ellos utilizando todo tipo de productos para evitar que los piquen a ellos. Que cada uno se defienda como pueda.
Los menos se dejan picar resignadamente, diciendo: "la vida es así".
Por más que trates de eliminarlos, ellos siguen reproduciéndose si no atacas la fuente de donde nacen.
Cuando aparece el hombre de ciencia, nos enseña que se originan en los lugares con agua estancada.
Evitando el agua estancada evitamos que el mosquito nazca.
Alrededor nuestro hay agua estancada, Depende de todos nosotros eliminarla.
Los Corruptos son como los mosquitos.
Eliminemos el agua estancada, así dejarán de nacer nuevos Corruptos.
QUE NO TENGO ESTRUCTURA, QUE NO TENGO CON QUE LLEGAR...
- Para llevar a un hombre a la presidencia de la Nación, los partidos usan sus estructuras.
- Esas estructuras partidarias son como un automóvil: son útiles para llevarlo hasta la Casa Rosada…
- Cuanto mejor sea el automóvil, y más equipado, más fácilmente llegará ese hombre hasta la Casa Rosada.
- Yo no tengo automóvil, solo tengo un par de sandalias de "cuero argentino", con las que he empezado a caminar hacia la Casa Rosada.
- Me han dicho que lo mío no tiene sentido, que sin automóvil es inútil intentar la campaña, que hay que recorrer mucho camino y que hay poco tiempo.
- Me han preguntado "cuánto dinero tengo" para comprar o alquilar un automóvil…
- Cuando les digo que no tengo dinero, me contestan: "tus ideas son hermosas, pero si no hay plata, no hay automóvil para ti".
- Me han dicho "que además en muchos lugares, el partido más fuerte tiene tanto dinero para invertir en equipar el automóvil, que el partido más importante, está tan equipado y tiene tanto dinero, que seguramente tendrán el mejor automóvil.
- No me hablan del hombre, me hablan del automóvil.
NOS PONDREMOS LA CAMISETA MAS GRANDE
- A los argentinos nos gusta el fútbol.
- Cuando vamos el domingo a la cancha cada uno se pone la camiseta de su equipo preferido.
- Pero cuando es la selección nacional que juega un partido, todos nos ponemos la camiseta de la Argentina, hasta incluso algunos se pintan la cara con los colores argentinos.
- Ese día todos dejamos una camiseta de un equipo de fútbol, por una camiseta más grande, la que nos hace vibrar con sentimiento nacional.
- Cuando el nuevo gobierno salga a "la cancha" el 25 de mayo, todos dejaremos la camiseta que teníamos puesta y nos pondremos la "camiseta más grande", la camiseta de Argentina, y nos pintaremos la cara de celeste y blanco.
- Ese día empezaremos a jugar el gran partido, y el premio será ver de nuevo a nuestra querida Argentina rica y admirada.
¿ANIMAL DEPREDADOR O AGRICULTOR LABORIOSO?
El otro día, un Señor que había leído mi plan de gobierno, me decía por teléfono:
- Todo muy bien lo que usted escribe -y agregaba- ¿Quién no podría estar de acuerdo con lo que Usted dice? -y luego me advertía- pero el problema es "cómo". Explíquele a la gente "cómo" lo va a lograr.
Me quedé pensando, y de pronto me acordé de la Bellota que contiene en su interior al árbol del Roble. Yo veo dentro de ese fruto, un árbol robusto y noble que vivirá 1.000 años.
Ahora si yo, preocupado por mi visón, le preguntara a Usted:
- ¿Cómo convierto yo una Bellota en un Roble?.
Pues todavía tengo dudas de cómo voy a fabricar verdes las hojas, cómo voy a meter las raíces en la tierra, o cómo voy a construir el tronco del árbol.
Usted, me tranquilizaría y me diría:
- Mire Dr. Deon, usted no tiene que convertirlo. Usted, lo que tiene que hacer es crear las condiciones para que el Roble aparezca. Las características del Roble ya están genéticamente instaladas en la Bellota.
Y me agregaría:
- Lo que necesita el Roble es buena tierra, luego tendrá que regarlo. Quizás por un tiempo tendrá que cuidarlo de animales depredadores, pero una vez que tenga fuerza el Roble crecerá sin su ayuda.
- ¡Eso es lo que tenemos que hacer en Argentina! -pensé enseguida.
Las Bellotas están listas: ya visualizo a los Robles creciendo robustos en nuestras tierras...
El gobierno no tiene que declamar que quiere Robles.
El gobierno no tiene que ponerse a inventar Robles. El árbol necesita condiciones, no que le digan cómo tiene que crecer, cómo tiene que construir sus hojas, o darse cuenta que si se afilia a cierto partido político va a tener más agua que el vecino.
Lo que tiene que hacer el gobierno es preparar la tierra, tiene que regar, y finalmente tiene que cuidar a cada futuro Roble de los animales depredadores.
Me quedé más tranquilo al descubrir una de las funciones importantes del Gobierno, y luego pensé:
- ¿Y cual sería la función de los futuros Robles? -y me contesté enseguida- pues crecer alegres, y estar atentos a quienes se acercan a sus sembrados.
Mal puede avanzar una Nación cuando los futuros Robles votan para tener como cuidadores de sus sembrados a animales depredadores.
Por esto, en este momento histórico, los argentinos que vamos a votar debemos preguntarnos:
- ¿El que se avecina es un animal depredador, o es el agricultor laborioso que busca El Roble?.
¿EMPLEO O TRABAJO?
Hace poco, leí en un diario, que un candidato a Presidente de la Nación afirmó: "…ni loco se puede echar a un empleado público, pero lo haré trabajar el doble...".
Esa misma noche tuve una pesadilla:
Veía una oficina pública, donde había un escritorio y siete empleados públicos. La rutina comenzaba a la mañana donde el primer empleado abría la caja de caudales y sacaba con cuidado un papel y se lo entregaba al segundo empleado. Este lo recibía con mirada seria, y lo estudiaba, luego se lo pasaba al siguiente empleado. El tercer empleado, luego de estudiarlo concienzudamente, lo pasaba al cuarto empleado, y así sucesivamente. De este modo, al finalizar la jornada, el papel había pasado por las manos de los siete empleados. El último acto oficial del día consistía en guardar el papel en la caja de caudales hasta el día siguiente.
Luego en mi sueño, aparecía el "candidato a Presidente" diciendo:
- A partir de ahora ustedes, los empleados públicos, trabajarán el doble.
Y entonces vi, en mi pesadilla, como cada empleado aplicando el doble del esfuerzo lograban mover el papel más rápido que antes. Al medio día ya habían logrado hacerlo circular entre ellos una vez con éxito. Para el final de la jornada se había logrado que dicho papel circulara dos veces en la oficina. La productividad de la oficina medida en cantidad de papeles "agarrados" por día se había duplicado.
Fue entonces cuando pude visualizar en detalle el papel en cuestión, ese papel que daba motivo a tanto trabajo diario. Para mi horror vi su contenido: el papel estaba en blanco, absolutamente en blanco.
Entonces bañado en sudor y angustiado, desperté.
Había sido una pesadilla.
Para tranquilizarme me imagine a un trabajador. Un hombre, como tantos argentinos, que comienza una tarea útil a la mañana y luego de transpirar todo el día, mira con orgullo la riqueza que ha creado. Uno podría ponerse a discutir si esa riqueza creada, se distribuye correctamente en la sociedad, pero lo indiscutible es que hay una riqueza creada sobre la cual hablar.
En ese momento volví mi atención al empleado público, a ese argentino al que se le está quitando el derecho de crear riqueza. Al que se le está quitando la dignidad del trabajo y de sentirse útil a sí mismo y a su Nación.
Me acordé del candidato que "…no quería echar a los empleados…". Y pensé que "de eso no se trata…".
Se trata en realidad de explicitar algo tan obvio como ser que: los que no hacen nada, nada producen, y que generar "empleo" no es necesariamente igual a generar "trabajo".
Por supuesto que queremos y lograremos que todos los argentinos tengan trabajo, pues el trabajo es, además de una realización personal, creación de riqueza.
Cuando un argentino no ha trabajado durante su día laboral, la riqueza que podría haber creado se perdió para siempre y su dignidad se resiente.
Por esto, si un argentino se encuentra "empleado" en una función pública desde la cual no puede crear riqueza para la Nación, es función indelegable del Gobierno, movilizarlo de inmediato, a otra tarea productiva para la Nación y para sí mismo.
Ese día estaremos construyendo uno de los pilares fundamentales desde el cual podremos edificar la Gran Nación Argentina: el Trabajo de todos.
El trabajo de todos, esforzado y realizado con alegría. Esa alegría que uno tiene cuando sabe que el esfuerzo vale la pena.
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